¿Cómo y por qué se produce?

El acné aparece cada vez que se taponan los poros de la piel, unos orificios muy pequeños que hay en la superficie cutánea y que son el punto de drenaje de las glándulas sebáceas. La función de estas glándulas es ayudar a mantener la piel lubrificada y contribuir a eliminar las células cutáneas viejas. Sin embargo, cuando producen demasiado aceite, los poros pueden verse obstruidos y entonces acumulan suciedad, desechos y bacterias.

 

A esa obstrucción, se la denomina tapón o comedón, y puede tener la parte superior de color blanco (comedón cerrado) u oscuro (comedón abierto). Esta obstrucción dilata el conducto de la glándula sebácea. Si ésta se rompe, el material que se encuentra en el interior, incluyendo el aceite y las bacterias, puede diseminarse hacia la piel adyacente y causar una inflamación. En el caso de que ésta sea profunda, los granos pueden llegar a agrandarse hasta formar quistes dolorosos. Los quistes son bolsas de tejido que pueden estar llenas de líquido o pus.

 

Generalmente, el acné aparece en la cara y en la espalda,pero también puede darse en el tronco, los brazos, las piernas y los glúteos. Hay una serie de elementos que pueden actuar como desencadenantes:

 

            –Los cambios hormonales relacionados con el período menstrual, el embarazo, las píldoras anticonceptivas o el estrés.

            –Cosméticos o productos grasos o aceitosos para la cara o el cabello.

            –Algunos fármacos, como ciertas hormonas, la fenitoína, el litio...

            –Altos niveles de humedad y sudoración.

 

Acné - ¿Cómo y por qué se produce?

 

Aunque la creencia popular sostiene que algunos alimentos, como el chocolate o productos con alto contenido en grasas causan acné, las investigaciones realizadas hasta ahora no confirman esa idea. El uso de maquillaje tampoco es el origen del problema, y menos aún si el producto empleado especifica que no contiene aceite (oil free) y no es comedogénico; es decir, que no tapona los poros, aunque debe escogerse un producto adecuado para no empeorar la situación.

                                                                                                         

Existen factores genéticos que determinan una mayor sensibilidad de la glándula sebácea, lo cual da lugar a una mayor producción de sebo (aceite), que hace a algunas personas más susceptibles a desarrollar acné. Las personas cuyos padres tuvieron acné durante su juventud son más propensas a desarrollarlo. A partir de los 20 años el problema comienza a desaparecer o se atenúa, en la mayoría de los casos.

 

Algunos cambios hormonales, los cosméticos grasos, determinados fármacos o, incluso, una gran sudoración pueden aumentar la aparición de acné.

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