Signos y Síntomas

El alcohol atenta contra los nutrientes vitales de la piel y, por ello, ésta no luce tan bien como podría. El flujo de sangre aumenta, por lo que presenta más sudoración. La piel se deshidrata y envejece. Así pues, la piel pierde humedad, se vuelve más seca y, según en qué partes del cuerpo, se quiebra.

 

El alcohol, por otra parte, dilata los capilares y puede originar una rojez indeseada.La piel también tiende a adquirir un tono amarillento.

 

Si se sufre un problema de piel, el consumo excesivo de alcohol podría empeorarlo y agravar los signos de lesiones cutáneas. 

 

Algunas personas tienen intolerancia al alcohol e inmediatamente después de tomarlo presenta reacciones a los ingredientes de una bebida alcohólica, como congestión nasal y enrojecimiento de la piel.

 
Alcohol y Piel - Signos y Síntomas

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