Tratamiento y prevención
Por lo general, los pediatras recomiendan que no se bañe a los bebés más de tres veces por semana y no se abuse de las cremas y los aceites, pues podrían dañar las propiedades naturales de la piel, como el vello que les recubre todo el cuerpo. Erosionar esa protección natural puede causar dermatitis atópica. Por eso, se debe encontrar el equilibrio entre las prácticas y aplicaciones de productos que resultarán beneficiosas para un bebé y las que pueden resultar contraproducentes por excesivas.
Aunque un bebé no tenga cabello, lavarle la cabeza evita que el cuero cabelludo se le irrite por el sudor o la suciedad. También sirve para refrescarlo y crear el hábito de aseo. Aun así, hay que evitar el exceso. El mejor cuidado regular para el cabello de un bebé es cepillarlo suavemente para desenredárselo si lo precisa, y darle masajes en el cuero cabelludo, operación que debe hacerse con prudencia, siempre sin apretar.

Descripción del tratamiento: lavado y masaje del cabello del bebé.
Recomendaciones y aspectos que tener en cuenta en el pre- y postratamiento: se debe emplear un champú especial para bebés, libre de sulfatos, con pH neutro para que no le irrite el cuero cabelludo ni los ojos si la espuma le llega a ellos. Antes de lavar el cabello del bebé, lo mejor es cepillárselo con un cepillo de cerdas suaves.
Aplicación del tratamiento: la mejor posición para lavar el cabello del bebé es colocarlo de espaldas y reclinarle la cabeza. Sin embargo, hay que sostenerlo con firmeza y darle confianza hablándole suavemente, porque esta posición por lo general les asusta. Cuando se le aplique el champú, se puede aprovechar para hacerle un masaje suave, sin presionar. Luego hay que enjuagarlo bien.
Efectos y beneficios que aporta: evita que el cuero cabelludo del bebé se irrite por el sudor o la suciedad. También sirve para refrescarlo y crear el hábito de aseo. Contribuye al bienestar general del bebé y favorece el crecimiento de un cabello sano.
Contraindicaciones: los pediatras recomiendan que no se bañe a los bebés más de tres veces por semana y no se abuse de las cremas y los aceites, pues podrían dañar las propiedades naturales de la piel, como el vello que les recubre todo el cuerpo.



