¿Cómo y por qué se produce?

El daño en el cabello se produce como resultado de una combinación de mal cuidado o descuido a lo largo del tiempo. La parte que lo recubre, la cutícula, sufre un desgaste y se va erosionando gradualmente. Eso deja expuesta a la corteza, que lentamente se va degradando y deja el cabello quebrado. Otro daño evidente pueden ser las puntas abiertas, que se origina cuando amplias áreas de la cutícula se separan y dejan al descubierto la corteza que hay debajo. Deben tenerse en cuenta las siguientes agresiones como posibles causas del daño:

–Decoloración: las sustancias químicas de los productos decolorantes penetran en la cutícula y eliminan el pigmento. Eso supone una alteración en la estructura del cabello que lo hace más susceptible al daño y lo debilita. Si a eso se le añaden el tinte y el secado, el pelo puede acabar quedándose apagado, sin brillo y con las puntas abiertas.

–Permanentes: las permanentes o el alisado del pelo con productos químicos pueden hacer que el cabello se encrespe. La acción para moldearlo daña su estructura, lo debilita y lo vuelve opaco.

–Tintes, planchas y secadores: los tintes semipermanentes también tienen sus consecuencias: a la larga pueden dejar un aspecto sin brillo y seco. Lo mismo sucede si se utilizan planchas y secadores con el aire muy caliente a diario o con mucha frecuencia.

–Colas de caballo y trenzas: estos peinados mantienen el cabello apretado y pueden hacer que acabe desprendiéndose y que se dañe el folículo piloso (donde se asienta la raíz del pelo).

–Exceso de champú: el champú tiene como objetivo limpiar el cuero cabelludo y eliminar el exceso de grasa en el pelo. Un uso excesivo de estos productos puede acabar con la humedad natural del cabello, que le ayuda a que luzca saludable, y dejarlo seco. Cada persona, observando el estado de su pelo, decidirá la frecuencia de lavado que mejor le conviene para no quitarle brillo.

 

Cabellos dañados, prevención y reparación - ¿Cómo y por qué se produce?

El uso del secador de pelo con aire muy caliente o abusar de la

plancha pueden dañar el cabello.

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