¿Cómo y por qué se produce?
A partir de los 35 años, empieza un proceso de degradación de las fibras que sostienen la piel. A medida que pasan los años, la producción y la calidad de los tensores naturales de la piel, el colágeno y la elastina, disminuyen. Por consiguiente, la piel pierde elasticidad y se afloja.
Factores que contribuyen a la pérdida de elasticidad:
–La gravedad, a veces causada por el exceso de depósitos de grasa.
–Un consumo insuficiente de agua.
–Una piel deshidratada.
–Una edad avanzada.
–Los cambios hormonales (embarazo, menopausia).
–Una exposición solar prolongada.
–Los contaminantes ambientales.
–Una alimentación rica en grasas y carbohidratos como el azúcar.
–Una alimentación deficiente elevada en proteínas.
–La anemia.
–El alcohol.
–El tabaco.
–El estrés.
–Los cambios de peso.
–El sedentarismo.
–La falta de sueño.
–La genética.



