Tratamiento y prevención

Hay varias medidas de prevención que ayudan a conservar y recuperar la elasticidad de la piel, promoviendo la producción de colágeno y elastina, mejorando su circulación sanguínea y linfática, fortaleciendo las células, tonificando los músculos y tensando los tejidos:

 

–Beber unos dos litros de agua al día. Beber poco a poco y a menudo, unos ocho vasos al día. Se recomienda no beber pocas veces y en grandes cantidades, ni beber mucho mientras se come.


–Seguir una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales: ingerir fruta, pescado, espinacas, carnes magras, huevos, aceites vegetales, frutos secos, legumbres y cereales.

    
–Tomar baños o duchas diarias con agua tibia tirando a fría.

 

–Utilizar regularmente gel limpiador, crema hidratante, reafirmante, tónico, exfoliantes, protector solar.


–Protegerse del sol.


–Estimular la piel mediante ejercicios físicos o masajes.

 

–Dormir bien (unas ocho horas diarias).

 

Elasticidad de la piel - Tratamiento y prevención

 


Tratamientos para mejorar la tonicidad y firmeza de la piel:

 

Cremas reafirmantes de venta libre

Descripción del tratamiento: cremas que ayudan a tonificar y reafirmar los músculos y regenerar las células muertas de la piel.


Duración del tratamiento: su uso se debe convertir en un hábito diario. Hay que aplicarlas dos veces al día, por la mañana y por la noche.


Recomendaciones y aspectos que tener en cuenta en el pre- y postratamiento: se debe ser constante. Se recomienda consultar a un especialista, quien puede asesorar sobre las mejores cremas para un tipo de piel concreto y asegurar que estén probadas científicamente.


Aplicación del tratamiento: se aplica la crema sobre la zona de la piel que se quiera reafirmar mediante masajes circulares hasta que se absorba toda la crema.


En qué casos está especialmente indicado: pieles jóvenes que quieran conservar la elasticidad o pieles que ya presentan falta de elasticidad y la quieran recuperar.


Efectos y beneficios que aporta: aumento de la elasticidad y firmeza de la piel.

 

Elasticidad de la piel - Tratamiento y prevención

Lifting

Descripción del tratamiento: intervención quirúrgica que estira la piel y recoloca las estructuras internas.


Duración del tratamiento: de dos a tres horas, dependiendo del caso.


Recomendaciones y aspectos que tener en cuenta en el pre- y postratamiento: se usa anestesia local o general, según la complejidad. Se recomienda no realizar esfuerzo físico ni salir a la calle en los primeros días de posoperatorio. No es conveniente tomar el sol en los primeros tres meses de posoperatorio.


Aplicación del tratamiento: operación quirúrgica.


En qué casos está especialmente indicado: personas mayores de 40 cuya piel ha empezado a relajarse, pero tiene aún elasticidad.


Efectos y beneficios que aporta: tensa las estructuras profundas y readapta la piel.


Contraindicaciones: personas que habitualmente ingieran alcohol, fumen o tomen drogas; embarazadas; pacientes hipertensos o diabéticos; personas con problemas de circulación, de cicatrización, de coagulación de la sangre o debilidad en el sistema inmune. Nunca debe realizarse si se tiene alguna infección activa.

Radiofrecuencia

Descripción del tratamiento: a través de un cabezal que se mueve constantemente sobre la piel se envía energía a la parte más profunda de la dermis. Actúa sobre el tejido de sostén de ésta y reestructura el colágeno.


Duración del tratamiento: una sesión, dependiendo del tamaño de la zona puede durar entre 25 y 60 minutos.


Recomendaciones y aspectos que tener en cuenta en el pre- y postratamiento: los cambios importantes en la reforma del colágeno aparecen a partir de la sexta semana después de la radiofrecuencia.


Aplicación del tratamiento: radiofrecuencia.


En qué casos está especialmente indicado: casos de celulitis y flacidez facial y corporal.


Efectos y beneficios que aporta: efecto satisfactorio pero transitorio; deben hacerse sesiones continuadas.


Contraindicaciones: embarazo, lactancia, portadores de prótesis metálicas, marcapasos, desfibriladores, personas con cardiopatías graves, alteraciones de la coagulación, enfermedades de los tejidos conectivos y neuromusculares, cáncer o personas con sobrepeso importante e implantes de colágeno recientes.

 

 

 

 

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