¿Cómo y por qué se produce?
En ocasiones nos preguntamos por qué dos personas de una misma edad presentan un aspecto tan distinto pasados los años, a qué se debe que una de las dos parezca haber envejecido antes de tiempo. Puede deberse en parte a esas agresiones externas mencionadas anteriormente que desgastan el organismo y ante las que no siempre se toman las medidas adecuadas. Algunas de ellas contribuyen a la producción de radicales libres, moléculas que en concentraciones elevadas son el origen de enfermedades degenerativas o de síntomas de envejecimiento. Un antídoto posible son los antioxidantes, nutrientes que encontramos en ciertos alimentos: los cítricos, las fresas, los kiwis, los tomates, las zanahorias, la lechuga, las legumbres y, desde hace algún tiempo, en algunas cremas, que son una buena herramienta contra el desgaste celular de nuestro cuerpo. Los más eficaces son los que contienen vitaminas A, C y E, sobre todo, y los betacarotenos, el selenio y los polifenoles.
El envejecimiento prematuro viene propiciado por un cúmulo de agresiones que hacen que nuestro organismo se deteriore antes de lo previsto.



