La opinión del experto
El envejecimiento prematuro de la piel está asociado a factores genéticos y a una serie de agresiones externas frente a las que no siempre se actúa con suficiente eficacia. La exposición desmedida a los rayos ultravioleta y el tabaco son dos de ellas. Es recomendable adoptar el hábito de cuidar la piel con cremas protectoras e hidratantes desde la juventud, ya que algunos de los daños más graves tienen lugar a una edad temprana. Las dietas ricas en antioxidantes, un elemento que aportan ciertos alimentos: los cítricos, las fresas, los kiwis, los tomates, las zanahorias, la lechuga, las espinacas, el cacao y las legumbres, ayudan a obtener un aspecto saludable y a atenuar el efecto de estas agresiones.



