Tratamiento y prevención
Tratamientos con cremas blanqueantes, láser o nitrógeno líquido permiten eliminar algunas manchas cutáneas, como los léntigos solares. Un buen diagnóstico permitirá saber si la mancha es temporal o permanente, y qué métodos sirven para borrarla.

| Pecas y lunares |
Las pecas y lunares son motivo de preocupación si aparecen a partir de los 20 años; cambian de forma, tamaño, altura y color, sangran o supuran, producen picor, dolor o la piel se escama a su alrededor. En este último caso, se debe acudir inmediatamente a un dermatólogo. Merecen especial atención las zonas que normalmente están expuestas al sol: las manos, los brazos, el cuello, la cara y el pecho, entre otras. En las mujeres, las piernas es el lugar más común para desarrollar un melanoma, el cáncer más habitual en ellas entre los 25 y los 29 años. Debe consultarse a un especialista si se observa:
–Asimetría: una mitad del lunar no coincide con la otra. –Borde: los bordes son desiguales, borrosos o irregulares. –Color: el color no es uniforme y presenta tonos beis, marrón, negro, azul, blanco o rojo. –Diámetro: el diámetro del lunar en cuestión es más grande que la goma de borrar de un lápiz. –Evolución: el lunar cambia de tamaño, forma y color. |
| Melasma |
–Para saber si requiere tratamiento, el paciente tiene que ponerse en contacto con un dermatólogo. Hay compuestos que dan buen resultado como los que incluyen ácido kojico, extracto de gayuba y vitamina C, que inhibe la producción de melanina.
–Las cremas despigmentantes deben aplicarse durante largos períodos de tiempo, incluso varios meses, y probarse durante unos días para certificar que no hay rechazo. Si se sigue un tratamiento, se recomienda no exponerse al sol mientras dure. –Deben evitarse jabones abrasivos y tratamientos como el peeling, la dermoabrasión o el láser sin supervisión médica. |
| Léntigos solares | Si no desaparecen o desea eliminarlos, es necesario consultar al dermatólogo. Hay cremas con propiedades blanqueantes que, usadas con constancia, pueden proporcionar buenos resultados. Actualmente, el láser Q-switch y algunos IPL (intense pulsed light) de alta potencia son los tratamientos médicos más usados, aunque también es útil el nitrógeno líquido para quemar la mancha; sin embargo, sus resultados son menos selectivos sobre la melanina y el efecto estético es inferior. |
| Prevención |
–Usar protector solar con factor 50+, incluso cuando esté nublado o la intención no sea pasar muchas horas al aire libre.
–Repetir la operación tras tomar un baño, al sudar mucho o cada dos horas. –Escoger una crema protectora que detenga los rayos de tipo UVA y UVB. En la etiqueta del producto escogido deben figurar expresiones como “protección de amplio espectro”, y también crema “no acnegénica” o “no comedogénica”, para evitar que obstruyan los poros de la piel y causen acné. –Aplicar protector en todo el cuerpo, también en los labios y las orejas, donde se dan casos de quemaduras, precisamente, por no haberlas protegido adecuadamente. –Debe evitarse la exposición al sol en la franja del día en la que sus rayos son más dañinos; es decir, entre las 10.00 y las 16.00 horas. Si algún motivo obliga a estar al aire libre en esa franja horaria, conviene aplicar crema sobre la piel con frecuencia y cubrirse con ropa que sirva de protección contra los rayos ultravioleta. –Algunas superficies, como el agua o la nieve, reflejan los rayos solares y los hacen aún más potentes y perjudiciales. Cerca de ellas, conviene optar por cremas con un factor mayor al habitual. –No debe protegerse únicamente la piel, sino también los ojos mediante sombreros de ala ancha y gafas que tengan un 100% de protección UV. –Hay medicamentos, como algunos tratamientos antiacné y píldoras anticonceptivas, que pueden incrementar la sensibilidad al sol de la persona que los toma. De modo que es necesario informarse y tenerlo en cuenta para aumentar las medidas de protección. –No se recomienda el uso de máquinas de rayos UVA. Según la Organización Mundial de la Salud, su uso prolongado puede causar cáncer de piel. La radiación ultravioleta de tipo A penetra en las capas más profundas de la piel y puede producir así el envejecimiento prematuro de la piel e incluso lesiones precancerosas. |



