La opinión del experto

Las manchas en la piel en forma de pecas y, sobre todo, de lunares pueden desencadenar la aparición de un melanoma. Especialmente a partir de los 30 años, cuando es posible que proliferen y cambien de tamaño y color debido a exposiciones prolongadas al sol, entre otros motivos. Se considera un signo de riesgo tener más de 50 lunares, lo cual es motivo de seguimiento. Las personas con el cabello rubio (o pelirrojo) y la piel clara son especialmente sensibles y deben ser muy cuidadosas con su piel y extremar las atenciones al exponerse al sol. Si se observa asimetría en los lunares o los bordes se desdibujan, cambian de color, aumenta el diámetro y, en definitiva, evolucionan, debe consultarse al dermatólogo. Así podría prevenirse un posible cáncer de piel.

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