Tratamiento y prevención

Las pecas y los lunares que son motivo de preocupación son los que se transforman. Debe consultarse al dermatólogo si se detectan cambios en la forma, el tamaño, la altura y el color de un lunar para que el médico pueda evaluarlo. Es necesario estar pendiente también de si alguno de ellos sangra o supura, si produce picor, si la piel se escama a su alrededor o se vuelve doloroso. Merecen especial atención las zonas que normalmente están expuestas al sol: las manos, los brazos, el cuello, la cara, el pecho, etc. Entre las mujeres, la pierna es el lugar más común para desarrollar un melanoma, el cáncer más habitual en ellas entre los 25 y los 29 años.

Consulte a un especialista si observa…

 

-Asimetría: una mitad del lunar no coincide con la otra.

 

-Borde: los bordes son desiguales, borrosos o irregulares.

 

-Color: el color no es uniforme y presenta más de dos colores.

 

-Diámetro: el diámetro del lunar en cuestión es más grande que la goma de borrar de un lápiz (más de 6 mm).

 

-Evolución: el lunar cambia de tamaño, forma y color, especialmente de forma brusca.

Pecas y lunares - Tratamiento y prevención

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