Signos y Síntomas
Los rayos ultravioleta reaccionan en nuestra piel con una sustancia química llamada melanina que nos protege absorbiendo los rayos peligrosos para que no originen lesiones graves.Se encuentra en distintas concentraciones y colores, y generan las diferentes tonalidades de piel. Cuanto más clara tenga la piel el bebé, menos melanina tendrá para defenderse del sol, y viceversa.De igual manera, las personas con la piel y los ojos claros son más proclives a tener pecas, que son inofensivas, pero aparecerán o se oscurecerán con el sol.
Conforme aumenta la melanina en respuesta a la exposición solar, la piel se va bronceando. Aunque el bronceado parezca saludable, puede ser un indicador de lesión cutánea originada por el sol. El riesgo aumenta con la cantidad e intensidad de la exposición. Las quemaduras solares se desarrollan cuando la exposición a los rayos ultravioleta supera la capacidad protectora de la melanina.
| Otros problemas | La exposición excesiva al sol puede causar a un bebé desde pequeñas quemaduras a un eritema solar, una lesión más grave. Pero además, aunque no esté expuesto directamente al sol, también puede tener otros problemas. Si pasa demasiado tiempo expuesto a una temperatura elevada, puede sufrir un golpe de calor, que manifestará mostrándose inquieto, muy caliente, sonrojado, con sudor frío, el pulso rápido o incluso mareos. |
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Factores de riesgo |
Exponerse al sol sin protección es aún más peligroso para los bebés con las siguientes características:
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